El Yacimiento del Ermitaño se localiza a unos dos kilómetros al suroeste de Villaharta, en el cerro del Ermitaño. Se trata de un enclave arqueológico perteneciente al Calcolítico, datado aproximadamente entre el 2500 y el 2000 a. C., que permite acercarse a las primeras comunidades asentadas en este territorio.
En este yacimiento se han recuperado diversos materiales de uso cotidiano, como lascas de sílex, platos de borde engrosado, vasijas globulares y cazuelas. Estos hallazgos forman parte del ajuar doméstico de un grupo humano que habitó la zona hace más de cuatro mil años, aportando información sobre sus formas de vida, sus actividades y su relación con el entorno.
En las proximidades, al oeste de la mina de Don Juan, en Puerto Cacho, también se han documentado varios sepulcros megalíticos de gran tamaño pertenecientes al mismo periodo calcolítico. Todo ello convierte este entorno en un espacio de gran interés para comprender la prehistoria de Villaharta y del Valle del Guadiato.