
Estos depósitos fueron construidos entre 1883 y 1884 por la Compañía de los Ferrocarriles Andaluces y su misión era garantizar el agua potable a la población durante los tres meses de verano.Con una superficie de más de 1400 metros cuadrados, estos depósitos subterráneos han estado en uso durante más de cien años, siendo uno de los elementos patrimoniales más importantes y, al mismo tiempo, más desconocidos de los que existen en Belmez.Actuación nueva con el PSTD